El domingo día 10 a las 8 de la mañana partimos hacia Madrid en busca de la Caja Mágica, cosa que encontramos a las 11.30. Las primeras impresiones de la gente fueron las de un lugar impresionante con estructuras muy grandiosas pero un tanto frías.
La fórmula de entrada al recinto y el posterior acomodo a las canchas de tenis daban la sensación como si faltara algo. Posiblemente imitar lo bueno del anterior torneo en el rocódromo.
Enseguida las quejas por los entrenamientos de los grandes jugadores a puerta cerrada en recintos bajo techo. Muchos de los niños van con la ilusión de hacerse fotos y conseguir autográfos de los mejores jugadores, algunos de ellos se encontraban prácticamente escondidos en pistas sin acceso.
La gran equivocación de la organización se notó estrepitosamente en la cancha número 2 denominada Arancha Sánchez Vicario, ya que para entrar en ella había que pagar una entrada extra, a media mañana gente del Torneo repartía entradas gratuitamente ya que esa cancha estaba completamente vacía. Todos suponemos por el egoísmo de conseguir más recaudación.
La poca facilidad de acceso de unos a otros recintos, los estrechos pasillos a pesar de que las instalaciones son tan grandes, la lejanía de puntos de compra de bebidas y comidas, así como la colocación de la zona de tiendas y stands, complican la comodidad del usuario.
En las pistas al aire libre se podían ver buenos partidos, pero los jugadores tenían que aguantar unos micrófonos a todo volumen informando de temas publicitarios y juegos diversos que en algunos momentos llegaban a ser incluso estridentes, a pesar de que todos sabemos que los partidos deben de estar en el mayor posible silencio.
El domingo había partidos de todo tipo, y por destacar alguno, en la pista Manolo Santana (la grande de las tres con techo retráctil), pudimos ver a Tommy Robledo ganar al alemán Nicolás Kiefer en un partido a tres set.
En el cuadro femenino, la número 4 del mundo, Jelena Jankovic ganó a la española Nuria Llagostera fácilmente.
En la pista denominada como número 3, la gallega Lourdes Domínguez ganó a la uzbekistaní Amanmuradova, y en la misma pista pudimos ver un gran partido entre el americano Querrey y Stepanek, por retirada del último.
En las pistas exteriores vimos además de varios entrenamientos de Murray, Verdasco, Nadal, algunos partidos tanto de individual como de dobles, masculino como femenino, por ejemplo, vimos ganar a Cañas en un duro partido a Cipolla.
Mención especial para nuestro Beto Martín, que en su partido y a pesar de que el árbitro había descalificado a su contrario por mal comportamiento, consiguió convencer al juez árbitro de seguir jugando aunque posteriormente perdiera su partido.
Las cámaras de fotos de los asiáticos (japoneses, chinos,...) no daban abasto ante una atípica situación que se dio en una de las pistas, pues una colmena de abejas se instaló en la red y hubo que suspender el partido y tuvieron los bomberos una actuación estelar con atuendos "antiabejas" incluidos.
Ocho horas después nos fuimos hacia la salida para coger nuestro autocar y partir hacia Zamora, con la grata noticia de que Zamora CF había conseguido jugar el play-off.